Cuáles son las etapas del desamor
Siempre que se produce una ruptura, el desamor pasa por una serie de etapas por las cuales debemos transitar para poder superarlo adecuadamente. Y decimos debemos porque no pasar por alguna de ellas puede parecer el mejor camino, pero antes o después el camino más fácil puede ser el que nos meta en problemas.
Y es que estas diferentes etapas no son únicamente una manera de sufrir, sino también una manera de aprender, cosa que para el crecimiento personal es muy necesario.
Por ello, vamos a ver qué etapas del desamor son éstas.
- Confusión o desconcierto. Suele ser la primera reacción que una persona tiene cuando se produce la ruptura. La incredulidad, el estupor, la sensación de desorientación y de quedarse paralizado. La mente se centra en la pérdida y el resto de la vida pasa a un segundo plano. Esta etapa puede durar desde unas cuantas horas hasta un mes. Pero no más. si se da este caso, es necesario buscar ayuda.
- Negación. La negación es la total incapacidad de aceptar algo que ha ocurrido. En este caso, que la relación ha terminado. Eso lleva a intentar recuperar a la otra persona cueste lo que cueste. Hay quienes se quedan anclados durante años en esta etapa con la esperanza de que la otra persona vuelva a su lado.
- Rabia. Durante el duelo por el desamor es normal sentirse rabioso en ocasiones, ya que esta emoción nace de la herida que sentimos. Y puede desembocar en el odio o incluso en sentir asco hacia la ex pareja. La rabia es tan potente que puede provocar frustración, ansiedad e irritabilidad. Pero como todo tiene un lado positivo, el de la rabia es ayudar a llevar mejor los malos momentos y motivar para reconstruir nuestra vida. El inconveniente es el poder utilizar a otras personas, como una nueva pareja o los hijos en común, contra nuestro/a ex. Por eso, si la rabia toma un camino destructivo es mejor ponerse en manos de un especialista.
- Tristeza y depresión. Esta etapa se caracteriza por la sensación de vacío y soledad que se siente, lo que en ocasiones lleva a buscar otra relación aunque ésta pueda ser nociva. Le pena no sólo aparece por la pérdida de la otra persona, sino también del tiempo pasado juntos y del fracaso de la relación. Cuando esta tristeza lleva a la depresión, la persona se queda anclada en el mismo sitio, y esto puede llegar a durar años. Es necesario experimentar la pena y la tristeza, desahogarse con la familia o los amigos, y si es necesario con un profesional, en lugar de caer en conductas autodestructivas como nuevas relaciones encadenadas, alcoholismo o drogadicción.
- Resignación. Es la etapa del adiós y la más complicada del duelo por el desamor. Pero es necesario aceptar que se acabó y recuperar energía para seguir con nuestra vida.
- Reconstrucción. En esta última fase comienza a aumentar el número de días alegres y se vuelve a prestar atención a uno mismo. Se podría comparar con volver a aprender a andar, y poco a poco nos sentimos mejor pero necesitamos volver a construir nuestra fuerza, nuestra confianza y seguridad, y nuestro amor propio.
