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La ansiedad que provocan el verano y el calor en Alcorcón

La ansiedad que provocan el verano y el calor

La ansiedad es un trastorno que puede estar provocado por infinidad de factores. Y a pesar de lo que muchos podrían pensar, el verano es una época que también resulta propicia para padecerlo, sobre todo en los primeros días tras la llegada del calor sofocante. Cuando eso sucede la causa de la ansiedad es la alarma que genera el propio cuerpo debido al calor.

Todos hemos comprobado cómo resulta más difícil dormir cuando el calor empieza a apretar al principio del verano, dando vueltas en la cama y poniéndonos nerviosos al tratar de quedarnos dormidos a toda costa. Eso lleva al insomnio, que al mismo tiempo lleva a la ansiedad, y su consecuencia es pasar el día entero irritados.

Para la Asociación Española de Psiquiatría Privada, esta ansiedad veraniega que cada día se presenta en más personas surge porque el cuerpo no ha terminado de aceptar la temperatura de esta época y se ve sorprendido por el calor, y la reacción normal es tratar de adaptarse. Esto genera una “alarma corporal” que desemboca en ansiedad.

Al producirse con los primeros golpes del calor, esta ansiedad se debe a la hiperactividad en el metabolismo para aceptar la temperatura sofocante. Eso hace que pueda darse con más asiduidad en Julio que en Agosto, ya que para entonces el cuerpo ya se ha acostumbrado lo suficiente. Aunque también puede darse en el mes en que nos encontramos, en personas que debido al aire acondicionado de casa y el trabajo no se han adaptado adecuadamente a esta estación.

Qué hacer para contrarrestarla
La ansiedad del verano no suele necesitar tratamiento al ser un trastorno que dura el tiempo que tarda nuestro cuerpo en adaptarse. Sí es conveniente consultar con el médico si ya se está pasando por un trastorno de ansiedad previo, ya que podrían “sumarse” y agravar la situación. Pero de no ser así, la ansiedad veraniega suele marcharse por sí misma. Puede que al principio nos de la lata al no dejarnos dormir en condiciones y tenernos alterados durante el resto del día, pero hay que tener presente que no durará mucho. Mientras tanto, las infusiones pueden ser un buen relajante natural y los ejercicios de respiración y relajación ayudarán a calmar el nerviosismo.