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Hipocondría: La obsesión por estar enfermo en Alcorcón

Hipocondría: La obsesión por estar enfermo

La hipocondría es un trastorno que hace que quien la sufre tenga la convicción de padecer una enfermedad, en especial una que sea grave o pueda causar la muerte. Esta creencia, o más bien obsesión, surge al interpretar erróneamente cualquier síntoma como bultos, granos, latido cardíaco rápido, etc.

Cualquiera de estos síntomas, y también muchos otros, lleva a la persona hipocondríaca a sospechar de la existencia de una enfermedad. Ante el temor que esto les provoca buscan una manera de sentirse seguros como hacerse análisis y pruebas que lo descarten, buscar información sobre los síntomas que creen sentir, tomar algún medicamento, ir a la consulta médica o a los servicios de urgencias… Pero a pesar de que las pruebas médicas no muestren indicios de ninguna enfermedad, no creen el diagnóstico y continúan convencidos de que algo grave les ocurre.

Esto, obviamente, afecta a diferentes aspectos de la vida de la persona hipocondríaca como la vida familiar, laboral, académica, y las relaciones sociales. Una persona que padece este trastorno tiende a sentirse incomprendida ya que los demás no les entienden, les dicen que no les ocurre nada malo, y además no saben cómo les pueden ayudar dado que la persona hipocondríaca no les cree.

Cómo se puede combatir la hipocondría
Un trastorno de este tipo a menudo necesita la intervención de un especialista que ayude al paciente a interpretar las señales de la manera correcta y enseñarle a controlar el miedo, la preocupación y la ansiedad con el fin de poner de nuevo “en orden” las áreas de su vida que han resultado afectadas.

Aún así, siempre hay sugerencias que pueden aprovecharse para empezar a plantar cara a este trastorno:

  • Centrar la atención en otra cosa. En lugar de estar pendiente de las sensaciones y de lo que podría ocurrir si se padeciera la enfermedad tan temida, es mejor fijarse en las sensaciones saludables de las que nos “informa” el cuerpo, de manera que la interpretación de la propia salud sea más realista.
  • Técnicas para relajarse. Practicar o aprender técnicas de relajación ayuda a minimizar la ansiedad, y en consecuencia los síntomas provocados por la misma, y sustituirlas por sensaciones más gratificantes y agradables.
  • Olvidarse de buscar información sobre enfermedades o hablar de ellas. Aunque nos pueda aliviar en un momento inmediato, a largo plazo hará que lo tengamos presente en todo momento.
  • Contrastar las preocupaciones con las evidencias. Si hemos ido muchas veces al médico por un motivo y el resultado siempre ha sido que nos encontramos bien, la realidad no va a cambiar por mucho que pensemos lo contrario.

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