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Cómo combatir los mareos provocados por la ansiedad en Alcorcón

Cómo combatir los mareos provocados por la ansiedad

Uno de los síntomas de la ansiedad que resultan más difíciles de evitar son los mareos. Lo normal es que se suela convivir con ellos hasta que se aprende a manejar la ansiedad, ya que al contrario que en otros síntomas, en el caso de los mareos que provoca la ansiedad no hay muchos medios que resulten eficaces.

Ante esa falta de medios y también por el miedo que estos mareos provocan al perderse el control, hay que averiguar la causa de esos mareos para, así, poder saber cómo evitarlos.

Los mareos provocados por la ansiedad son algo que en ocasiones viene y va, y en otros casos se mantienen a lo largo del día. La persona se siente aturdida, mareada, como si estuviera flotando, con vértigos y parece que todo alrededor pierde estabilidad. Esto provoca miedo a caer, a no poder mantener el equilibrio y a desmayarse.

Las principales causas de estos mareos son dos:

  • La hiperventilación, que la provoca uno mismo cuando se agobia y se pone nervioso, y eso hace que se respire más rápidamente. La hiperventilación también es responsable tanto de la sensación de perder el control como del hormigueo.
  • El descenso de la presión sanguínea. El ritmo del corazón puede acelerarse, o hacerse más lento haciendo que podamos incluso pensar que se nos ha parado. Dependiendo del momento podemos también sentir palpitaciones, taquicardia, o sufrir una bajada o subida de tensión. Y esos momentos en los que nuestra tensión es más baja son los que nos hacen sentir confundidos o mareados.

¿Pueden evitarse estos mareos?
La verdad es que mientras no hayamos aprendido a manejar la ansiedad y a que nuestras preocupaciones y agobios dejen de manifestarse en ataques de pánico, crisis de ansiedad u otros síntomas de tipo físico, los mareos no van a parar. Pero hasta entonces sí que se puede reducir su intensidad.

Prácticamente, sólo hay una cosa que se puede hacer para paliar el efecto de esos mareos, y es respirar. Siempre se recalca la necesidad de saber respirar bien y de manera consciente y profunda cuando se habla de la ansiedad, dado que nos ayuda a relajarnos y a reducir o detener el nerviosismo. Y por eso la respiración es una parte fundamental de casi todas las técnicas de relajación, para poder controlar el equilibrio entre cuerpo y mente y para controlar también ese equilibrio físico, que creemos perder cuando aparecen los mareos.

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